La diferencia de si un día es bueno o malo más que nada lo determina nuestra actitud. La actitud es esencial. Como decía Zig Ziglar, tu actitud no tu aptitud decide tu altitud. Si quieremos volar alto cambiemos nuestra actitud.
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Una manera de manejar la actitud es modificando nuestro estado de ánimo. Lo podemos hacer con varias estratégias.
El estado de ánimo es un filtro
que nos auto-imponemos inconscientemente y el cual decide como
pasaremos el día. En la medida que eliminemos ese filtro o lo sustituyamos
con uno mejor, nuestro día cambiará también.
¿Quieres tener un día energético y
placentero? Antes que nada necesitas estar en contacto con tus
sentimientos. No se trata de asuntos amorosos amigo, es de estar
consciente de que cómo nos estamos sintiendo en determinado momento.
¿Cuántas veces durante el día estamos
sintonizados a nuestro estado de ánimo? Quizás el mismo escaso número de
veces que estamos presentes en la vida y no inmersos en nuestros
pensamientos. A propósito mientras más pensamos, más propenso estamos a
la ansiedad; ello por el gran numero de preocupaciones que genera nuestra
mente.
El detalle es que para cambiar
nuestro estado de ánimo ayuda grandemente saber cómo nos estamos sintiendo. En coaching de negocios le llamamos a
eso medir y probar.
Por ejemplo, si queremos mejorar
nuestras ventas, tenemos que primero medir cuanto estamos vendiendo
actualmente. Armados de esta información, podemos probar
varias estrategias de venta y luego medir los resultados. Si la
medida que usamos no es efectiva probamos otra hasta que logramos llevar la
venta al nivel que queremos. Podemos manejar nuestro ánimo con la misma estrategia.
Esto implica ponernos en contacto con el sentimiento particular que
tenemos en determinado momento.
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Los sentimientos pueden ser
ordenados por su energía. Cada sentimiento tiene un nivel de energía
que podemos sentir. Tomemos dos opuestos- la apatía y la libertad. Cuando nos
sentimos apáticos, nos sentimos apretados, limitados y comprimidos;
a penas tenemos energía para hablar. Ni siquiera sentimos tristeza, la
cual requiere un nivel mayor de energía.
Al otro extremo está el
sentimiento de libertad. Cuando nos sentimos libres, sentimos una energía
inagotable. Sentimos expansión y apertura.
Igual que traemos esos sentimientos,
nada nos impide disponer de ellos. La única barrera somos nosotros mismos
y solo requiere tomar varias decisiones de manera consciente para cambiarlos. La primera decisión es reconocer el
sentimiento por el cual estamos pasando.
La segunda es aceptarlo.
Aceptar un sentimiento significa decidir que si por ejemplo nos
sentimos tristes pues aceptar que así es que nos sentimos y que está bien;
nunca resistir ese sentimiento.
¿Por qué está bien que nos
sintamos tristes? Porque si sentimos tristeza es porque ya llegó; ya pasó; ya ocurrió y los
eventos que ocurren no se pueden cambiar por lo
tanto lo único posible es aceptarlos según nos llegan. Aceptar no quiere
decir resignarnos a quedarnos con dicho sentimiento. Se trata de aceptar que en
este instante hasta que las cosas cambien eso es lo que hay. ¿Cómo será más fácil cambiar una situación-
en resistencia y negación o en aceptación? Resistir aceptar lo que nos pasa es nadar contra la corriente de nuestra vida.
Luego que aceptas como te
sientes, piensa si tienes la capacidad de dejar ir ese sentimiento que no
deseas sentir. ¿Crees que no lo
puedes hacer? ¡Lo haces todo el tiempo sin darte cuenta! Para probar, piensa en un momento grandioso de
tu vida y siente como era tu estado de ánimo en ese momento. Verás que
puedes traerlo y sentirlo en el presente y se irá cuando pienses en algo
negativo; lo cual podrá traerte un sentimiento de miedo o tristeza. Tú tienes
total capacidad para traer y alejar sentimientos.
Si te das cuenta eres tú el que decides cuanto tiempo vas a andar con
ese mono trepado en la espalda. Utiliza ese espectro de energía para ver donde
te sientes ahora siendo la apatía ‘1’(poca o ninguna energía) y la libertad ‘10’(máxima energía). Si no te agrada como te sientes, primero acéptalo,
de la manera más completa posible. Eso
de por si resolverá gran parte del problema.
Luego simplemente escoge deja ir
ese sentimiento. Verás cambios asombrosos.